Samuel e Izan viven aislados en una casa al borde del acantilado. Hace años que no ven un infectado de cerca. El anciano, testigo del mundo previo al apocalipsis climático que estalló hace décadas, está obsesionado con sobrevivir lejos de los zombis y del contacto humano. A diario lucha contra las inquietudes de su nieto, quien ansía saber qué habrá más allá de las estacas que los protegen. La rutina diaria se rompe cuando Samuel lleva por primera vez al joven a explorar un pueblo abandonado. Allí encontrarán un cuaderno con un extraño mensaje.